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Red Flags en una relación: 9 señales de alerta que debes tener en cuenta

22 de noviembre de 2023

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Seguro que alguna vez has tenido una cita Tinder catastrófica y has tenido que salir de allí corriendo como quien se ha dejado el horno de casa encendido. Incluso, seguro que alguna vez se te ha ocurrido idear un fantástico plan de escape con tu mejor amiga: “Tía, si es un rarito o un psicópata me voy al baño, te escribo y 5 minutos después me llamas fingiendo que te está dando un infarto”.

Bueno, otras veces, no hace falta que la cosa se ponga tan extrema y simplemente observamos algunas cosas que, en primer lugar, no nos gustan mucho, pero pasamos por alto porque al final sabemos que “la primera impresión no es lo que cuenta” y que “hay que conocer a las personas en profundidad”. Pero ojo, porque ahí es cuando suelen aparecer las red flags en una relación.

¿Qué significa red flag?

¿Qué es o qué significa red flag? ¿Te suena a chino? Tranqui, las redes sociales se han inundado de «red flag» (bandera roja en español). Te explicamos qué es, una red flag es una señal de advertencia o indicio de un problema.

Las red flags pueden darse en diferentes situaciones y contextos, se pueden dar red flags en una relación, en negocios o situaciones cotidianas, una red flag suele indicar que algo podría no estar bien o merece una mayor atención o alerta por nuestra parte.

Es, para que lo entiendas, una señal de alerta que indica problemas. Un indicador donde pararse o detenerse, evaluar la situación y tomar decisiones. Una de las red flags en una relación podría ser, por ejemplo, las faltas de respeto, hacer ghosting, la mentira o cualquier comportamiento que cause preocupación o actitudes que dañen la relación de pareja.

Red flags en una relación: ¡Pon el ojo en la primera cita!

¿Existen algunas señales que puedo tener en cuenta en la primera cita para que sea la última? Sí, existen, y más vale que estés atenta y no insistas con esa persona porque existen muchos peces en el mar y algunas «banderas rojas” que nos advierten de que es mejor no acercarnos al agua. Aquí te dejo cuáles red flags en una relación que debes tener en cuenta desde la primera cita:

1. Habla mal de sus exs, o peor, dice que “todas estaban locas”

Vamos a ver, seamos realistas, ¿cuál es la probabilidad de que ese pobre hombre se haya encontrado con todas las mujeres “locas” (si es que se puede hablar así de alguien) del mundo y que sea el la víctima? Pues ya te lo digo yo, sin haber realizado ninguna estadística: cero patatero.

¿No será más probable que sea él quien, con su conducta y actitud, desate lo peor de sus parejas haciéndoles sentir inseguras e inestables?

Pero es que, además, cuando habla así de sus ex parejas, realmente no está diciendo nada relevante sobre ellas, pero sí está revelando información muy clarificadora sobre él: su incapacidad de hacer autocrítica y su tendencia a invalidar las emociones de los demás. Además, a la conducta de “sacar a alguien de sus casillas” para después desacreditarlo tachándole de loco/a, se le llama manipulación. Esta es una de las red flags en una relación de pareja de manual que debes tener en cuenta, amiga.

2. Te pregunta por tus exs parejas, juzga tu pasado o, peor aún, quiere averiguar cuántas parejas sexuales has tenido.

Vamos a ver, esta persona ha quedado contigo para conocerte a ti como persona, con tus intereses, hobbies, valores… ¿En qué momento es relevante en este punto de vuestra relación algo tan íntimo? ¿No hay cosas más importantes que preguntarte en una primera cita? Quizás es que esta persona piense que todo cuanto puedes aportarle se refiere a un terreno sexual o que por sus inseguridades, le incomode que seas más o menos experimentada. ¡Pero ojo! El pasado es pasado y el pasado sexual, también es pasado.

3. Sólo quiere hablar de sexo y te hace preguntas incómodas, sin calibrar si estás cómoda.

Aquí no se trata de valorar si tu cita tiene más o menos interés en ti por estar interesado en tener sexo. No se trata de que sigamos los consejos típicos de las revistas de los años 2000 de “esperar 3 citas antes de acostarte con esa persona”, ¡No! Si tú estás cómoda y te apetece, pues genial. Muchas veces una noche de pasión puede derivar en una relación de verdad y varias citas hablando del bien y el mal pueden acabar desvaneciéndose más pronto de lo que imaginas.

El problema es que no todo el mundo se encuentra cómodo/a hablando de sexo y menos con una persona que acaba de conocer. Si ves que esta persona insiste en una temática que no te sientes cómoda para tratar o sientes que va demasiado rápido, recuerda que no sólo no tienes que hacer nada que no quieras, tampoco tienes que responder a nada que no te apetezca.

4. Sólo habla de él y no te pregunta nada sobre ti o cuando lo hace, no te deja hablar.

Bueno, todos conocemos a la típica persona que interrumpe constantemente la conversación y que asume todo el tiempo el turno de palabra. Esta persona, probablemente, no es que sea un egocéntrico/a, sino que quizás es algo impulsivo y carece de las habilidades conversacionales que a todos nos deberían haber enseñado. Sin embargo, a veces lo que ocurre va un paso más allá y es que hay ciertos rasgos de narcisismo en la forma de comunicarse

de algunas personas: ensalzamiento de su propia personalidad, verborrea, minimización de los logros del otro, falta de empatía y de interés hacia lo que el otro puede aportar de sí mismo/a, falsa condescendencia a la hora de dirigirse al otro… Así que, ya sabes, si observas este tipo de conductas en la otra persona, más vale que huyas rápido.

5. Todo de ti le parece maravilloso y no para de hacerte cumplidos, alabanzas y promesas etéreas.

En el punto anterior te he comentado que el narcisismo se caracteriza por humillar y dejar de menos al otro, no prestarle atención… ¿verdad? Sin embargo, paradójicamente, muchas veces al principio ocurre lo contrario. Las personas narcisistas saben que el refuerzo positivo (decirle cosas bonitas a otra persona) es lo que más adicción conductual provoca y por ello suelen recurrir mucho a esta táctica al principio, para cautivar a su víctima.

Sin embargo, no bajes la guardia, porque te aseguro que más tarde o más temprano aparecerán los desprecios.

Y es que, si lo piensas bien, no podemos maravillarle tanto a una persona de buenas a primeras y, aunque así fuera, lo lógico es que la persona esté todavía calibrándonos e intentando conocernos mejor. Si está tratando de ser “excesivamente” complaciente con nosotros, seguramente, es que como decimos coloquialmente “querrá vendernos la moto”.

La otra opción es que esta persona sea muy intensa e inestable emocionalmente y esté viviendo un espejismo que pronto se desvanecerá, porque lo que se construye demasiado rápido acaba cayendo en picado. Con este tipo de personas, es mejor andar con los pies sobre la tierra e ir poco a poco, para evitar malos mayores.

6. Aunque no te desprecie a ti, si que desprecia o habla con poco respeto o desprecio a otras personas (camareros, personal de limpieza o incluso al referirse a persona que conoce…)

También es algo muy típico de las personas narcisistas o incluso con perfiles psicopáticos el referirse con desprecio o sin ninguna empatía hacia otras personas. Si ves que te trata bien a ti, pero

muestra gestos de soberbia, prepotencia o falta de respeto hacia otras personas en vuestra primera cita, esto es una señal de alarma escandalosa. Todos deberíamos mostrar respeto absoluto por todas las personas, independientemente de nuestro género, raza, condición física, estatus social, nivel económico…etc., por el mero hecho de ser seres humanos, y cualquier persona que no lo comprenda de esta manera debería revisar su sistema de creencias y valores con urgencia. Y no pienses que por tenerte a ti en un pedestal esto te hace especial…

¡NO! ¿Qué pasará cuando esta persona deje de idealizarte? Pues que empezará a tratarte como realmente es él.

7. No para de hablar de su ex novia o te compara con ella.

Bueno, es normal que si estamos conociendo a alguien nos ponga en contexto de su situación sentimental y de cómo terminó su última relación amorosa. También es cierto, que cuando finalizamos una relación muchas veces nos damos cuenta de lo que no queremos en una pareja y esto nos ayuda a tener más claro qué es lo que realmente queremos.

Por eso, comprensible que muchas veces al hablar de nuestros proyectos con una nueva pareja, no podamos evitar hacer una breve mención a nuestra historia en el pasado. Esto es lógico y loable. Sin embargo, lo que no es tan lógico es que su ex aparezca hasta en la sopa, porque al final te vas a atragantar.

Aquí tendrás que preguntarte lo siguiente, ¿no será que si habla tanto de ella es por que no lo ha superado? Quizás no se haya tomado el tiempo suficiente para sanar y quiera hacer de mi un “amor liana”. ¿Y si me está comparando con ella y finalmente no soy suficiente?

Amiga, tengo que decirte que nadie es superior a nadie y que por desgracia, tu lucha no es contra ninguna otra mujer sino contra otra persona que no está disponible emocionalmente y eso sería una batalla perdida para cualquiera. Si crees que esa persona no te está dando tu lugar, lo mejor es que hables con él para aclarar vuestros sentimientos y explicarle cómo te sientes y, si fuera necesario, alejarte.

8. No para de mirar el móvil

Si tu cita está constantemente respondiendo WhatsApps o mirando Instagram, me da igual que sea el “influencer” más reputado y con más seguidores del país. Es una auténtica falta de respeto estar con una persona y estar constantemente mirando el móvil, sin prestarle atención cuando te habla. Seguro que tú también tienes muchas cosas interesantes que mirar y correos que responder del trabajo, pero estás ahí porque has decidido dedicarle un pedacito de tu tiempo, que no vale menos que el suyo, ¡recuérdalo!

9. La persona busca tener el control de la dinámica en todo momento y no te deja tomar partido ni tiene en cuenta tu opinión.

Ha decidido él la hora, el barrio donde quedabais, el bar donde tomar la cervecita previa, la pizzería donde cenar después (a quién no le gusta la comida italiana, ¿verdad?) y encima pretende también decidir el postre que vais a compartir.

¡Fatal! Una cosa es tener algo de iniciativa y sorprender a la otra persona con detalles que sabes que pueden agradarle, una vez que ya conoces sus gustos y limitaciones, y otra cosa es negar absolutamente el poder de decisión de la otra persona. Lo peor, es que luego encima, este tipo de personas se quejarán de que sus parejas no tienen iniciativa ni carácter, cuando son ellos mismos quienes les encasillan en ese rol y se benefician del yugo que imponen. Si notas que el rumbo lo está llevando constantemente la otra persona, coge el volante cuanto antes y marca tus límites.

¡Esperamos que este artículo te haya servido de ayuda!

 

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